Lo del Numancia no es magia. Quienes hablan del club después de haberlo vivido desde dentro no cuentan sino maravillas de su organización, preparación a todos los niveles y calma. Por eso, que una de las capitales de provincia más pequeñas de España (40.000 personas), cuente con un equipo que merodea siempre la élite del fútbol estatal no sorprende nada más que a los estadísticos.
Este año empezaron la campaña, un año más, con la modestia por bandera. Su más inmediata preocupación era conservar la división. Para conseguirlo, contaban con un entrenador que se forjó en la casa en tiempos gloriosos (Arconada ya subió a Primera a los rojillos) y una plantilla en la que abundaban los apellidos vascos. El eusko-Numancia ha obtenido unos resultados equilibrados. Sin estridencias. Ha perdido tres partidos en casa y siete fuera. No son ni mucho menos los más realizadores ni tampoco los que menos encajan. Y, sin embargo, son sextos y están a cuatro puntos de la última plaza con premio (y todo a pesar del inoportuno tropiezo del fin de semana pasado ante un rival directo como el Levante en Los Pajaritos).
El domingo, de cualquier forma, se verá un Numancia diferente al habitual. No podrán ser alineados por sanción ni su lateral diestro titular, Flaño, ni dos de sus dos mejores jugadores ofensivos. Ni el incisivo Del Pino ni el superclase Barkero se lucirán en El Arcángel. Sin ellos, Arconada tendrá que tirar del veterano Felipe Guréndez y de otros futbolistas con menos minutos como Asier, Garmendia o Mikel Álvaro.
Durísimo de roer
Pero que nadie se confíe. Este conjunto está perfectamente conjuntado y será durísimo de roer. La pareja de centrales formada por Jaio y Pavón se entienden a la perfección. Nagore aportará su veteranía en el centro del campo, mientras que Dimas y Mario son dos mediocentros con llegada y mucha delicadeza en el trato del balón. Mención aparte merece un redivivo Nano. El ex del Barcelona y Atlético bajó el año pasado al Racing de Ferrol de Segunda B para tomar impulso y se encuentra en el mejor momento de su carrera. Es un puñal por el costado izquierdo.
Si acaso el punto más frágil del equipo soriano es que no ha encontrado Arconada un delantero matador de garantías. Alterna con Goiria, Vélez y Lago Junior, pero su máximo artillero sigue siendo el interior Del Pino (quien, bueno es recordarlo, no estará). Y lo mejor de este análisis es que si el Córdoba vence a este buen Numancia se pondría únicamente a dos puntos de él. Una gran señal.